Tener un buen gobierno corporativo no es una opción en el contexto empresarial peruano contemporáneo, según afirma Nancy Yong Chung, socia líder de Advisory y líder de Gobierno Corporativo, Riesgos y Cumplimiento en PwC Perú. La ejecutiva lleva la mitad de su carrera acompañando a compañías peruanas a estructurar modelos de gobierno y gestión que garantizan los principios globales y locales acordados como ‘buenos’ para los negocios. En el Perú, desde 2013 existen 31 principios divididos en cinco pilares fundamentales aplicados con creciente sofisticación.
Los cinco pilares del gobierno corporativo en el Perú son: primero, derechos de los accionistas, asegurando que todos los accionistas (mayoritarios y minoritarios) tengan oportunidad apropiada de ejercer sus derechos. Segundo, junta general de accionistas, garantizando que este órgano de máxima autoridad opere con transparencia y eficacia. Tercero, función y competencia del directorio. Cuarto, el directorio y la alta gerencia. Quinto, riesgo, cumplimiento y transparencia de la información hacia el mercado.
Se trata de políticas y acciones de cumplimiento voluntario en el marco regulatorio peruano, que comenzaron a adoptarse como práctica heredada de las empresas subsidiarias de multinacionales que operan en el país. Hoy también son abrazadas voluntariamente por grupos peruanos con espalda financiera significativa que buscan salir a cotizar en plazas extranjeras como Nueva York, Londres o Madrid, o que buscan abrir su capital a nuevos accionistas estratégicos institucionales con exigencias de gobierno corporativo robustas.
En el corazón de las empresas peruanas también aplica el enfoque ‘cumple o explica’, característico del gobierno corporativo moderno. Bajo este enfoque, las empresas deben explicar públicamente cuáles de los 31 principios cumplen efectivamente y cuáles no, junto con justificaciones específicas para los principios no cumplidos. Esta transparencia permite que los stakeholders (especialmente accionistas e inversionistas potenciales) evalúen el nivel de gobernanza de cada empresa para tomar decisiones informadas.
La correcta elección de los miembros del Directorio es uno de los factores clave del buen Gobierno Corporativo, ya que este órgano es el encargado de la toma de decisiones estratégicas para alcanzar las metas establecidas por la compañía. Simultáneamente, el directorio debe respetar los códigos de principios corporativos de la empresa y los intereses legítimos de todos los stakeholders. Si el Directorio ignorara estos principios fundamentales, deberá dar explicaciones públicas frente a los accionistas.
Si un gran número de accionistas optara por alejarse de una empresa vendiendo sus acciones debido al mal o poco coherente manejo del Directorio, esto ocasionaría que las acciones de dicha empresa cayeran significativamente en valor de mercado, dañando ya no solo el valor patrimonial sino también la reputación corporativa de largo plazo. Las consecuencias reputacionales pueden ser incluso más persistentes que las financieras, dificultando la recuperación de confianza del mercado durante años después de un evento de gobierno corporativo problemático.
Para evitar este tipo de problemas, las empresas peruanas líderes están internalizando la rendición de cuentas como práctica fundamental de buen Gobierno Corporativo. A través de su implementación efectiva, los stakeholders están siempre al tanto de las acciones y decisiones del Directorio mediante reportes regulares, comunicaciones transparentes, y mecanismos formales de diálogo con accionistas. En 2017, la SBS con el visto bueno de las diversas superintendencias aprobó el Reglamento de Gobierno Corporativo y de la Gestión Integral de Riesgos (Resolución S.B.S N°272), consolidando el marco regulatorio.
Cierre: El gobierno corporativo en el Perú de 2026 ha alcanzado un nivel de madurez significativo, con marcos regulatorios robustos y prácticas voluntarias adoptadas crecientemente por empresas de diferentes tamaños y sectores. Para empresas peruanas que aspiran a fortalecer su posicionamiento competitivo, acceder a mejores fuentes de financiamiento, y construir reputación corporativa sólida, la inversión en gobierno corporativo es decisión estratégica con retornos tangibles. Las herramientas digitales modernas también están facilitando la gestión efectiva de directorios, permitiendo convocatorias rápidas, intercambio seguro de documentos, seguimiento de tareas y firma electrónica de actas.
Fuente: ESAN / PwC Perú | 15/03/2026 · Ver original


