Al 16 de junio, Keiko Fujimori lideraba con 9,129,498 votos (50.10%) frente a Roberto Sánchez con 9,093,780 (49.90%) — diferencia de 35,543 votos — al 99.08% de actas. El JNE realizaba recuentos en Bagua, Lambayeque, Chanchamayo y Tambopata. La proclamación fue anunciada para mediados de julio.
El proceso electoral al 16 de junio: la diferencia se estabilizó en 35,543 votos
Al mediodía del 16 de junio de 2026, con el 99.08% de actas contabilizadas, la ONPE reportó: Keiko Fujimori (Fuerza Popular) con 9,129,498 votos (50.10%) frente a Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) con 9,093,780 votos (49.90%) — diferencia de 35,543 votos. La diferencia había variado dramáticamente durante los días anteriores: al 98.258% de actas, la ventaja de Fujimori era de apenas 1,030 votos, el margen matemáticamente más ajustado de la historia electoral peruana. A medida que avanzó el conteo —especialmente con los votos del exterior, donde Fujimori obtuvo el 63.4% frente al 36.6% de Sánchez— la ventaja se fue ampliando hasta los 35,543 votos del 99.08%.
El recuento del JNE: cuatro jurisdicciones en audiencias públicas
Desde el 11 de junio, los Jurados Electorales Especiales (JEE) iniciaron audiencias públicas de recuento de actas en cuatro jurisdicciones: Bagua (Amazonas), Lambayeque, Chanchamayo (Junín) y Tambopata (Madre de Dios). Las audiencias se transmitieron en tiempo real por el portal del JNE. El proceso consiste en contar físicamente los votos con las cédulas guardadas en sobres lacrados desde el día de la elección. Roberto Sánchez propuso un reconteo total conjunto de todos los votos del país; Fuerza Popular rechazó la propuesta argumentando que no existe base legal para tal procedimiento. La vocera del JNE, Grecia Rentería: “A mediados de julio es la proclamación de la segunda vuelta.”
El impacto en la administración y gestión de las empresas peruanas
La incertidumbre sobre el resultado final —y sobre el perfil del nuevo gobierno que asumirá en julio de 2026— generó en las empresas peruanas una postura de cautela que se tradujo en cuatro comportamientos empresariales durante la semana del 10–16 de junio:
(1) Inversiones de mediano y largo plazo en pausa: los planes de expansión, adquisición de activos y proyectos de infraestructura que dependen de la estabilidad del entorno regulatorio fueron postergados hasta conocer el perfil del nuevo gabinete y sus primeras decisiones de política económica.
(2) Contratos con el Estado en compás de espera: los contratos de obras públicas, concesiones y servicios al gobierno en proceso de licitación o negociación fueron frenados por el período de transición. Las empresas de construcción, servicios de TI gubernamentales y consultoría con el Estado son las más afectadas por este compás de espera.
(3) Gestión activa del tipo de cambio: el dólar alcanzó S/3.47–3.50 en el mercado paralelo el 8 de junio, antes de estabilizarse en S/3.375 el 16 de junio tras la intervención del BCRP con S/200M en Swap Cambiario y el avance del conteo. Las empresas con exposición cambiaria significativa — importadoras con deuda en dólares y exportadoras con contratos en soles — gestionaron activamente esa exposición durante la semana.
(4) Incertidumbre sobre política laboral: ambos candidatos habían enviado señales distintas sobre su relación con el movimiento sindical y las reformas laborales posibles. Las empresas con alta intensidad de mano de obra (manufactura, agroexportación, construcción) monitorearon con especial atención las primeras declaraciones sobre política laboral.
📰 Fuente verificada: El Comercio Perú / RPP / Infobae Perú — Segunda vuelta Perú 2026


