La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) del Perú adelantó que está próxima a emitir una primera versión de la regulación de Banca como Servicio (BaaS), lo que constituirá el paso normativo que inaugurará el próximo esquema de finanzas abiertas en el mercado peruano. El anuncio fue realizado durante el iupanaDay 2026, evento que congregó a ejecutivos de banca, fintech y tecnología en América Latina para discutir las prioridades que guían el sector financiero regional durante 2026.

El modelo de Banca como Servicio (BaaS) habilita que terceros (incluyendo bigtech, telcos y fintech) comercialicen servicios financieros a través de conexiones digitales con entidades supervisadas por la SBS. Sin embargo, la responsabilidad regulatoria recaerá, como es ahora, en el banco, caja o financiera que provea la infraestructura subyacente. Esta arquitectura busca expandir significativamente el acceso a servicios financieros aprovechando los canales de distribución masivos de las grandes tecnológicas mientras mantiene supervisión efectiva sobre las entidades financieras subyacentes.
Karina Chinguel, socia del estudio Vodanovic Abogados, detalló a Gestión que pese a que en el mercado peruano ya existen alianzas entre bancos y fintech, la principal novedad de la regulación BaaS es que estas operaciones se efectuarán en un marco regulado y supervisado por la Superintendencia. Esto generará mayor previsibilidad jurídica para todos los actores involucrados y permitirá expandir significativamente este tipo de colaboraciones que actualmente operan en zonas grises regulatorias.
Los ejecutivos de banca, fintech y tecnología que participaron en el iupanaDay 2026 coincidieron en que la inteligencia artificial ya entró en una fase de implementación práctica en el sector financiero. Los participantes advirtieron que el foco actual está en tres dimensiones críticas: la calidad de los datos disponibles para entrenar modelos efectivos, el desarrollo de agentes de IA que puedan ejecutar tareas complejas con supervisión humana apropiada, y la seguridad de la información en sistemas cada vez más automatizados.
Para los consumidores peruanos, el modelo BaaS abrirá la posibilidad de contratar productos bancarios directamente desde las apps de empresas no bancarias que usan habitualmente. Por ejemplo, podrían abrir cuentas de ahorro directamente desde la app de su operadora móvil, contratar seguros desde una plataforma de e-commerce, o acceder a créditos rápidos desde una superapp de delivery. Esta convergencia de servicios financieros con plataformas no financieras está transformando la experiencia del consumidor en mercados globales y ahora llega formalmente al Perú.
La confianza digital emerge como el motor que impulsa la innovación, la IA y el crecimiento de las pequeñas empresas en el sector financiero. Los reguladores y entidades financieras están invirtiendo significativamente en infraestructura de ciberseguridad, autenticación biométrica, prevención de fraudes con IA y educación financiera digital para construir esta confianza que es prerrequisito para la adopción masiva de servicios financieros digitales.
Las finanzas abiertas representan un cambio paradigmático respecto al modelo tradicional donde los bancos mantenían sus datos de clientes como activos exclusivos. Bajo finanzas abiertas, los consumidores pueden compartir sus datos financieros (con su consentimiento explícito) con terceros autorizados que pueden ofrecerles mejores productos o servicios. Chile ha sido pionero regional en implementar gradualmente este modelo, y la experiencia chilena ofrece aprendizajes valiosos para la implementación peruana que comenzará con la regulación BaaS y se extenderá progresivamente.
Cierre: La regulación BaaS y la transición hacia finanzas abiertas representan una transformación estructural del sistema financiero peruano que beneficiará a consumidores con más opciones, mejores productos y precios más competitivos. Para bancos tradicionales, esta transformación requerirá adaptar modelos de negocio, invertir en tecnología de integración y desarrollar capacidades para competir con nuevos actores. Para fintech y bigtech, abre oportunidades significativas para expandir su oferta de servicios financieros. La inclusión financiera de segmentos no bancarizados es uno de los beneficios potenciales más significativos de estas reformas regulatorias.
Fuente: iupana / SBS | 12/05/2026 · Ver original


