La consolidación es estructural. Con el 99.033% de actas contabilizadas, Keiko Fujimori (Fuerza Popular) obtiene el 50.090% de los votos válidos con 9,123,301 votos, mientras que Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) alcanza el 49.910% con 9,090,392 votos. La diferencia entre ambos candidatos es de 32,909 votos, según el último reporte de la ONPE. La elección sigue siendo la más ajustada de los últimos años, pero la tendencia ya no genera dudas razonables: la ventaja de Fujimori se ha multiplicado por 59 desde la madrugada del jueves 11 (de 561 votos al 98.22% a 32,909 al 99.033%). El cierre del conteo nacional ya supera el 99%, lo que reduce el universo de actas pendientes a una fracción mínima.
El frente legal sigue activo. “Una parte importante de la atención está centrada en las 1,635 actas enviadas a los Jurados Electorales Especiales, donde se revisan incidencias, observaciones o discrepancias detectadas durante el conteo. En una elección definida por apenas cientos de votos, cualquier resolución puede tener impacto en la diferencia final”, recordó Gestión. Las audiencias públicas de recuento de votos continúan esta semana en Bagua (Amazonas), Lambayeque, Chanchamayo (Junín) y Tambopata (Madre de Dios), con transmisión en vivo. La distribución preliminar de los ~336,060 votos en actas observadas es 192,000 favorables a FP y 144,058 a JP (+47,944 votos netos FP si se incorporan todas). Más del 60% de las actas observadas provienen de Lima Metropolitana, región donde Fujimori tiene ventaja estructural. Roberto Sánchez sostuvo recientemente un encuentro con diputados y senadores de su organización para demandar al JNE y ONPE que las controversias se resuelvan con “verdad y transparencia”; pidió un reconteo total que Fujimori rechazaría. Keiko Fujimori — quien salió del país el sábado con su hija Kyara para un “viaje estrictamente familiar” — se mantiene en comunicación con el comando nacional de personeros y ha sostenido que respetará lo que decida el JNE. Grecia Rentería (vocera JNE) reiteró: “A mediados de julio es la proclamación de la segunda vuelta”. Bajo la Ley Orgánica de Elecciones, gana quien obtenga más votos válidos sin importar el margen — basta un voto válido de ventaja. Pero ningún candidato puede atribuirse la victoria hasta la proclamación oficial JNE. La narrativa del balotaje 2026 se afirma como la elección presidencial más ajustada en 60 años de historia electoral peruana, superando el récord de 1962 cuando Manuel Prado había ganado por 0.5 pp.


