El reporte de Carlos Rodríguez Salcedo para Bloomberg Línea confirma que las monedas latinoamericanas atravesaron un mayo influido por los cambios en el comportamiento del dólar, las oscilaciones del petróleo y las tensiones geopolíticas en Medio Oriente. Estos factores modificaron el apetito global por riesgo y generaron movimientos diferenciados entre las principales divisas de la región. En el ranking, el sol peruano (PEN) fue el ganador del mes con +0.42%, seguido por el colón costarricense, el peso uruguayo y el quetzal guatemalteco. El real brasileño fue el más débil con -2.1%.
Los analistas advierten que “es probable que la volatilidad cambiaria se mantenga elevada en la antesala electoral, especialmente conforme se publiquen los últimos simulacros y encuestas de intención de voto para la segunda vuelta presidencial”. Los fundamentos macroeconómicos peruanos sostienen al sol: superávit comercial récord de USD 41,423 millones (11.5% PBI), reservas internacionales en USD 80 mil millones, cobre en USD 6.40/lb (+35% YoY) y términos de intercambio en máximos desde 1950. El BCRP mantiene su tasa en 4.25% por 10mo mes consecutivo — anclaje institucional clave.


