En febrero de 2026, economía peruana registró crecimiento de 3.68% en comparación con mismo mes del año anterior según reporte del INEI. Con este resultado, producción nacional acumuló avance de 3.61% en primer bimestre del año impulsada por buen desempeño de sectores como comercio, servicios, construcción, manufactura, transporte, alojamiento y restaurantes, electricidad/gas/agua, agropecuario y telecomunicaciones. Sin embargo, economía también enfrentó caídas significativas en sectores de pesca, minería e hidrocarburos, financiero y seguros que matizan tendencia positiva general.

El sector comercio creció 6.06% en febrero 2026 impulsado por aumento de ventas al por mayor y menor, así como dinamismo en comercio automotriz favorecido por estabilidad del tipo de cambio y mayor acceso al crédito. Esta dinamización refleja recuperación significativa de confianza de consumidores peruanos después de períodos de incertidumbre. Para empresas en sector comercio (retail, distribución, comercio automotriz), este contexto representa oportunidades significativas con condiciones favorables para inversión en expansión, modernización de operaciones, y captura de cuota de mercado en momentos dinámicos del ciclo económico.
Los sectores con desempeño positivo durante primer bimestre 2026 reflejan diversidad significativa de motores económicos peruanos. Servicios financieros aunque con caída temporal, mantiene importancia estratégica. Construcción se beneficia de proyectos de infraestructura y vivienda. Manufactura no primaria muestra resiliencia. Transporte y telecomunicaciones acompañan dinamismo general. Agropecuario aprovecha condiciones favorables. Alojamiento y restaurantes reflejan recuperación de turismo. Electricidad, gas, y agua acompañan crecimiento general de actividad económica. Esta diversificación es activo estratégico para resiliencia económica.
La caída del sector pesca durante primer bimestre 2026 refleja desafíos específicos del subsector. Variabilidad de condiciones oceanográficas que afecta disponibilidad de anchoveta (principal especie comercial peruana), cambios climáticos con manifestaciones de El Niño o La Niña con implicaciones específicas sectoriales, regulaciones pesqueras orientadas a sostenibilidad de stocks que limitan capturas para protección de recursos. Para empresas pesqueras peruanas (TASA, COPEINCA, Hayduk), gestión apropiada de variabilidad estructural sectorial mediante diversificación productiva y eficiencia operacional es estrategia significativa.
La contracción del sector minería e hidrocarburos durante primer bimestre 2026 es preocupante por importancia estructural del sector para economía peruana. Factores contribuyentes pueden incluir agotamiento natural de algunas minas significativas, limitaciones de capacidad de producción en operaciones existentes, conflictos sociales que han afectado operaciones específicas en períodos recientes, demoras en proyectos nuevos significativos, y consideraciones geológicas específicas. La sostenibilidad del crecimiento económico peruano de largo plazo requiere desarrollo de proyectos mineros nuevos significativos y diversificación productiva expandida significativamente.
La caída del sector financiero y seguros durante primer bimestre 2026 puede reflejar dinámicas específicas como amortizaciones derivadas de retiros AFP que han reducido créditos de consumo significativamente, base elevada de comparación con primer bimestre 2025 que tuvo expansión significativa, o consolidación temporal después de período de expansión rápida. Para entidades financieras peruanas, este matiz no es alarmante pero requiere atención apropiada para sostener trayectoria positiva. La diversificación de fuentes de ingreso y eficiencia operacional son palancas estratégicas significativas durante 2026.
Para empresas peruanas navegando contexto económico durante 2026, recomendaciones prácticas incluyen identificar oportunidades en sectores con dinamismo significativo, prepararse para potencial desaceleración durante segundo trimestre asociada con período electoral, monitorear sistemáticamente indicadores sectoriales específicos para decisiones operativas, mantener flexibilidad estratégica para adaptarse a evolución de condiciones, considerar implicaciones de variabilidad sectorial para planificación de portafolio de inversiones, articular con asociaciones gremiales para voz colectiva sobre políticas relevantes, mantener disciplina financiera con apalancamiento prudente, e invertir continuamente en capacidades organizacionales que generen resiliencia ante diversos escenarios económicos posibles.
Cierre: El crecimiento de economía peruana de 3.61% en primer bimestre 2026 con comercio liderando pero pesca y minería contraídos refleja dinámica mixta con motores diversos. Para empresarios, inversionistas, autoridades, y profesionales peruanos, comprensión apropiada de dinámicas sectoriales específicas combinada con preparación para evolución potencial es estrategia óptima. La continuidad del compromiso con diversificación productiva y reformas estructurales es factor crítico para sostener crecimiento equilibrado y reducir vulnerabilidad a ciclos específicos sectoriales en próximos años.
Fuente: Infobae Perú / INEI | 15/04/2026 · Ver original


