El Pleno del Congreso de la República aprobó este jueves 21 de mayo de 2026 la moción para interpelar al ministro de Comercio Exterior y Turismo, José Fernando Reyes Llanos, quien deberá presentarse en el hemiciclo el próximo jueves 4 de junio a las 10:00 a.m. para responder un pliego de veinte preguntas sobre la paralización del Acuerdo de Profundización Económica y Comercial firmado entre Perú y Brasil en 2016, tratado que tras casi una década aún no ha entrado en vigencia en el país.
La decisión fue adoptada con 63 votos a favor, 15 en contra y 15 abstenciones, tras un debate impulsado por las bancadas de Somos Perú, Alianza para el Progreso y el Bloque Democrático Popular. Posteriormente, la fecha y hora de la interpelación, propuestas por el presidente del Parlamento, Fernando Rospigliosi, recibieron el respaldo de 63 legisladores, consolidando así una de las acciones de fiscalización más relevantes del periodo legislativo en curso.
El acuerdo bilateral que motiva esta interpelación fue suscrito por ambos gobiernos en 2016 y ratificado por el Senado brasileño en 2017. Sin embargo, en el Perú el proceso se ha mantenido congelado durante años, sin que los sucesivos gobiernos hayan presentado al Congreso el tratado para su aprobación. Esta inacción ha generado un creciente malestar en sectores empresariales y exportadores que consideran que el documento podría dinamizar significativamente el intercambio comercial con la octava economía del mundo y potenciar al Perú como el principal hub logístico de Sudamérica.
Durante el debate previo a la votación, el congresista Eduardo Salhuana señaló que las negociaciones técnicas concluyeron en 2016 y que el gobierno brasileño ya cumplió con todos los trámites correspondientes, por lo que rechazó los argumentos del Ejecutivo sobre supuestos riesgos de corrupción asociados al caso Lava Jato. “Nosotros vamos a ser el centro logístico de Sudamérica y Brasil es la octava economía del mundo. Este acuerdo podría dinamizar las economías regionales y generar inversión, empleo y desarrollo para miles de peruanos”, afirmó el parlamentario durante su intervención.
Por su parte, el congresista Edwin Martínez respaldó el ingreso de capitales extranjeros, pero exigió rigurosidad en los controles de transparencia. “Estamos de acuerdo con la inversión, pero tiene que venir limpiamente. No podemos abrirle las puertas a empresas vinculadas a corrupción que terminen perjudicando al país”, manifestó, en alusión a las preocupaciones que el propio Ejecutivo ha utilizado como argumento para retrasar la suscripción del tratado.
El pliego interpelatorio aprobado contempla veinte preguntas que el ministro Reyes Llanos deberá responder de manera detallada. Entre los temas abordados destacan los beneficios concretos del acuerdo para las exportaciones peruanas, el impacto en la integración bilateral con el gigante sudamericano y los efectos económicos esperados en las regiones del país, especialmente en aquellas zonas fronterizas que tienen mayor potencial de intercambio comercial con Brasil. Asimismo, el ministro deberá aclarar si el tratado genera riesgos para el Estado peruano en materia de inversiones, arbitrajes internacionales o contratación pública con empresas vinculadas a actos ilícitos.
Adicionalmente, el pliego exige al Ministerio de Comercio Exterior y Turismo la entrega de los informes técnicos que mantienen congelado el proceso de ratificación, así como una definición clara y oficial sobre si el Ejecutivo buscará aprobar el acuerdo tal como fue suscrito, renegociarlo en términos distintos o, eventualmente, archivarlo de manera definitiva. La interpelación se perfila como una de las más complejas del año por su impacto en la política exterior y la estrategia comercial del país.
La interpelación del 4 de junio se desarrollará en un contexto político especialmente sensible, en plena segunda vuelta electoral y con un Ejecutivo presionado por múltiples frentes. El resultado de la sesión podría definir el rumbo de uno de los acuerdos comerciales más estratégicos del Perú con la región y marcará una señal clara sobre la dirección que el Estado peruano dará a su política comercial frente a Sudamérica en los próximos años.


