La agroexportación peruana de cacao alcanzó un récord histórico al cierre de 2025, con envíos por US$ 1.565 millones que representan un crecimiento del 22,4% respecto al año anterior, según confirmó esta semana PROMPERÚ. La cifra consolida al Perú como uno de los principales jugadores del mercado mundial de cacao fino de aroma y abre una ventana excepcional de oportunidad gracias al alza internacional de precios derivada de la sequía en Ghana y Costa de Marfil.

El boom del cacao peruano se ha visto impulsado por una conjunción favorable de factores. Por un lado, las severas sequías que afectaron a los principales países productores africanos —Ghana y Costa de Marfil concentran más del 60% de la producción mundial— provocaron una caída significativa de la oferta global, elevando los precios internacionales a niveles que no se veían en décadas. Por otro lado, el cacao peruano se ha posicionado en el segmento premium del mercado, particularmente como cacao fino de aroma, una categoría que paga precios sustancialmente superiores al cacao convencional.
Las cooperativas cacaoteras peruanas, principalmente ubicadas en las regiones de San Martín, Junín, Cusco, Huánuco, Ucayali, Amazonas y Cajamarca, han sido las principales beneficiarias de este boom. Estas organizaciones agrupan a miles de pequeños productores que han sabido capitalizar el momento mediante mejoras en sus prácticas agronómicas, certificaciones de comercio justo y orgánico, y desarrollo de relaciones comerciales directas con chocolateros artesanales europeos y norteamericanos.
Un factor adicional que está impulsando el cacao peruano es el Reglamento de la Unión Europea sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR), que entrará en plena aplicación en los próximos meses. Esta normativa exige a los importadores demostrar que el cacao y otros productos no provienen de tierras deforestadas después del 31 de diciembre de 2020. El Perú, con su sólida infraestructura de trazabilidad agrícola y sus zonas productoras consolidadas, está mejor posicionado que muchos competidores africanos para cumplir con estas exigencias, lo que podría generar una ventaja competitiva sostenida.
Sin embargo, el sector también enfrenta desafíos importantes. En el primer trimestre de 2026, las exportaciones de cacao registraron una contracción del 45% según datos de ADEX, en lo que constituye un ajuste de precios después del pico extraordinario de 2025. Los envíos del primer trimestre sumaron 38.181 toneladas por US$ 153 millones, con un precio promedio de US$ 4,01 por kilogramo. Esta corrección refleja la normalización gradual de los mercados internacionales conforme se recupera la producción africana.
Los industriales chocolateros peruanos enfrentan ahora una decisión estratégica clave: continuar exportando cacao en grano para aprovechar los altos precios actuales, o invertir en capacidad de procesamiento local para capturar el valor agregado de la cadena. El cacao fino de aroma representa actualmente cerca del 75% del total exportado por el Perú, una proporción que muestra el grado de especialización alcanzado y que permite acceder a mercados premium en Europa, Estados Unidos y Asia.
Las proyecciones para 2026 son cautelosamente optimistas. Mientras que los precios internacionales tenderían a normalizarse durante el segundo semestre del año, no se espera un retorno inmediato a los niveles históricos. Durante esta transición, los precios se mantendrían aún por encima de los promedios habituales, lo que permitiría sostener los ingresos del sector mientras se consolida la estrategia de valor agregado. El MIDAGRI ha estado acelerando los procesos de registro EUDR-compliant para los productores peruanos, una iniciativa clave para asegurar el acceso continuado al mercado europeo.
Cierre: El récord del cacao peruano confirma el creciente protagonismo del país en el mercado global de superfoods y productos premium. La sostenibilidad de este boom dependerá de la capacidad del sector para invertir en tecnología, certificaciones, infraestructura logística y, sobre todo, en la transformación de la cadena de valor para capturar más valor agregado dentro del país en lugar de exportar el grano sin procesar. La oportunidad histórica está ahí; la decisión estratégica corresponde ahora a productores, industriales y al Estado peruano.
Fuente: PROMPERÚ / Peru.info / MIDAGRI / ADEX | 21/05/2026 · Ver original


