El Banco Mundial proyecta que la tasa de pobreza en el Perú se reducirá a 33.4% en 2026, continuando la tendencia de mejora gradual de los indicadores sociales. El organismo multilateral destaca que la dinamización del mercado laboral y el crecimiento de los ingresos reales serán los principales factores que explican esta reducción.
El informe señala que la creación de empleo formal en sectores como comercio, construcción y servicios contribuye a ampliar la base de trabajadores con ingresos estables y acceso a beneficios sociales. Adicionalmente, los programas sociales del gobierno y la expansión de servicios públicos en zonas rurales han contribuido a mejorar las condiciones de vida de los segmentos más vulnerables.
Sin embargo, el Banco Mundial advierte que la pobreza peruana sigue siendo elevada en términos regionales y que la reducción es gradual. Los principales desafíos identificados incluyen la alta informalidad laboral, las brechas de acceso a servicios básicos en zonas rurales y la vulnerabilidad de hogares ante choques económicos y climáticos. El organismo recomienda fortalecer los sistemas de protección social y acelerar las reformas para incrementar la productividad.

